Ley de Transparencia

¿Qué es?

La Ley 19/2013, de 9 de Diciembre, de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno nace con el objeto de ampliar y reforzar la transparencia de la actividad pública, regular y garantizar el derecho de acceso a la información relativa a dicha actividad y establecer las obligaciones de buen gobierno que han de cumplir los responsables públicos y las consecuencias derivadas de su incumplimiento.

 

¿A quién afecta?

A todas las Administraciones Públicas, entidades del sector público, órganos constitucionales y sus equivalentes a nivel autonómico, así como Fundaciones del Sector Público, Asociaciones constituidas por Administraciones Públicas o Sociedades Mercantiles con participación pública mayoritaria, están obligadas a cumplir la Ley de Transparencia. Es decir, deben publicar la información que la Ley menciona y, además, responder a las solicitudes de información que presenten los ciudadanos.

Deberán también publicar la información prevista en la Ley las entidades privadas como los partidos políticos, sindicatos, organizaciones sindicales y otras entidades que perciban ayudas públicas.

 

¿Cuál es su alcance?

La Ley 19/2013, de 9 de Diciembre, Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno tiene un triple alcance:

  • Incrementa y refuerza la Transparencia en la actividad pública –que se articula a través de obligaciones de publicidad activa para todas las Administraciones y Entidades Públicas–.
  • Reconoce y garantiza el Acceso a la Información –regulado como un derecho de amplio ámbito subjetivo y objetivo–.
  • Establece las obligaciones de Buen Gobierno que deben cumplir los responsables públicos así como las consecuencias jurídicas derivadas de su incumplimiento –lo que se convierte en una exigencia de responsabilidad para todos los que desarrollan actividades de relevancia pública–..
 

Aplicación práctica

Con carácter general, la implantación de esta Ley implica las siguientes actuaciones por parte de las entidades obligadas:

IMPULSO POLÍTICO: debe existir una clara voluntad de emprender las acciones que lleven a conseguir esa transparencia, cumpliéndose una serie de compromisos:

  • Compromiso de Liderazgo: El que lidera la transparencia debe facilitar el avance por los cauces adecuados para conseguir que todos los que tiene responsabilidades lo lleven a término.
  • Compromiso de Corresponsabilidad: de los diferentes agentes que están implicados: cargos electos y personal técnico.
  • Compromiso Político: siendo la transparencia un valor para el Buen Gobierno.

DIAGNÓSTICO: se analizará a nivel interno en que punto de partida se encuentra el organismo en relación a la Transparencia y hasta donde quiere y debe llegar, partiendo del conocimiento de las cuestiones sobre las que existe obligación legal de ser transparente.

DECIDIR LA ESTRATEGIA: promoviendo la difusión proactiva de la información. En función del punto de partida la estrategia será diferente. En este punto se establecerán las personas participantes, que deben contar con capacidad para liderar, convencer y recoger aportaciones.

ELABORAR EL PLAN DE TRANSPARENCIA: se identificar los objetivos, tanto los generales como los operativos, estableciendo las acciones a desarrollar y un calendario general.

COMUNICAR EL PLAN: tanto a nivel interno (mediante reuniones, correos electrónico, etc.) como de la ciudadanía (en el portal web, mediante nota informativa a los medios de comunicación, etc.).

PREPARAR LA ORGANIZACIÓN: se definirán los procesos, revisando, definiendo y desarrollando los procedimientos que permitan el acceso a la información pública. Asimismo se definirá el equipo de trabajo y se diseñará el sitio Web de la entidad, incluyendo un apartado específico de transparencia.

IMPLEMENTAR LAS ACCIONES: se establecerán procedimientos para que la información sea suministrada en forma y plazo.

SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN: a fin de obtener una mejora continua para la institución.

Ley de Transparencia y LOPD

La Protección de Datos puede actuar como un límite para la Transparencia, si bien ha de buscarse un equilibrio entre ambas, aplicando el principio de ponderación a cada caso concreto, es decir, que dependerá de las circunstancias del caso.

 

Beneficios de la Ley de Transparencia

Como conclusión, enumeramos los diversos beneficios que aporta la aplicación de la Ley de Transparencia:

  • Modernización de la Gestión Pública; provocando cambios en relación sociedad civil y Estado.
  • Habilita a los ciudadanos para una mayor participación y control de sus Instituciones: Estimula la rendición de cuentas.
  • Mayor legitimidad y credibilidad; aumenta la confianza institucional.
  • Mejora imagen y reputación internacional: todo ello implica el fortalecimiento de la democracia.
 

Clientes ENS/ENI

Ver Todos

Nuestras Certificaciones

Ver Certificaciones

Newsletter (Ver anteriores)

Apúntate a nuestro Newsletter

Jornadas

Jornadas y eventos organizadas o en los que participa Start Up

Ver Jornadas

Ver Publicaciones

Guía de Implantación del ENS

Cómo implantar un SGSI según UNE-ISO/IEC 27001:2014 y su aplicación en el Esquema Nacional de Seguridad

Ver Guías